BARBER

COMUNICACIÓN PARA LA INTERACCIÓN

Sobre Ferran

Ferran Barber es un periodista independiente. Ha concentrado buena parte de sus esfuerzos profesionales a investigar y divulgar asuntos de carácter social e internacionales. Especial atención ha prestado a las minorías. Su trabajo se ha desarrollado en más de medio centenar de países, en buena parte del entorno geopolítico de Oriente Medio, Europa del Este y África (Liberia, Sierra Leona, Yugoslavia, Mauritania, Rusia, Siria o Irak, entre otros).

Los artículos que recoge este blog fueron publicados desde 2013 hasta la actualidad en diferentes medios españoles de comunicación. En estos momentos, Ferran trabaja en un proyecto periodístico que tiene por finalidad investigar y dar a conocer la situación de la minoría cristiana de Mesopotamia. Con tal motivo, el periodista viajó en octubre de 2015 hasta Siria e Irak. Podéis hallar información adicional sobre el desarrollo de esta iniciativa en: www.cristianosorientales.com

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  • FERRAN BARBER. ERBIL (IRAK)19.08.2016 – EL CONFIDENCIAL

    Alrededor de un millar de españoles se han interesado hasta la fecha por unirse a las milicias que combaten al Estado Islámico desde el Kurdistán iraquí. Les alienta, entre otras cosas, la llamada a la 'cruzada' y a la lucha armada realizada por los responsables de la página de Facebook 'Apoyo voluntario a los españoles contra Daesh', que administran el falangista Jesús Muñoz Martínez y el ultra valenciano Juan Manuel Soria, quien en la actualidad se halla en Sinyar (Irak)proporcionando entrenamiento militar a una unidad irregular de combatientes de la minoría yazidí.

    Muñoz, en la actualidad responsable de comunicación de la organización de extrema derecha Trabajadores Nacionales Sindicalistas (TNS), culpa “al Gobierno de Madrid y a las trabas impuestas por el CNI” de que el número final de candidatos que en verdad se han desplazado hasta el país sea muy inferior al de los que desean hacerlo. “En realidad, son más de 1.000, pero nadie va a hablar de eso”, dice.

    “No han logrado impedir que nuestro crecimiento sea imparable”, añade. “Yo le ofrecí a Simón [Juan Manuel Soria] hacerme cargo de la página para facilitarle la tarea, y esta ha ido creciendo hasta acercarse a los 15.000 usuarios”. A día de hoy, y transcurridos algunos días desde la entrevista telefónica mantenida con el falangista, pasan ya de 16.000, pocos menos que los votos que obtuvo la lista de España en Marcha que Muñoz encabezó en las europeas de 2014, bajo el acrónimo de LEM. Esta candidatura agrupaba a franquistas, falangistas y neonazis de formaciones como Alianza Nacional, La Falange, el Nudo Patriótico Español, Democracia Nacional y el Movimiento Católico Español.

    En su lista, figuraban cinco de los detenidos por el ataque a la Librería Blanquerna de Madrid en la Diada de 2013, así como dos ultras encarcelados en 2006 portenencia de material explosivo, destinado presuntamente a cometer atentados en el País Vasco. “Gloria a los héroes de Blanquerna”, ha venido repitiendo el cabeza de lista de Falange desde entonces en buena parte de los actos de su organización, mientras hacía llamamientos a combatir la islamización de España, las autonomías y la llegada de inmigrantes.


    Juan Manuel Soria (derecha) y otro voluntario extranjero, durante una conmemoración del genocidio del pueblo yazidí.

    Pese a las dificultades que mencionan, los tradicionalistas aseguran que acaba de llegar una partida nueva de voluntarios procedentes de nuestro país, cuyo número e identidad no han revelado todavía. La principal preocupación de todos ellos es buscar una fórmula legal que les permita retornar después a España sin que un juez les impute por pertenencia a banda armada y tenencia ilícita de armas, tal y como sucedió, entre otros, con los dos comunistas que combatieron en Rojava junto a los izquierdistas kurdos.

    Evitando responsabilidades penales
    Entre los comentarios de los usuarios de la página de Muñoz, se insinúa que han dado con una fórmula legal para eludir las responsabilidades penales: hacerse con una licencia turca de armas y adherirse a algún grupo no incluido en el listado internacional de organizaciones terroristas. En el mismo sentido, Muñoz ha repetido de forma reiterada que el caso de Soria y el resto de los españoles en Irak es diferente al de los izquierdistas encausados, dado que poseen una licencia legal de armas y se han adherido a un ejército, en lugar de combatir con el PKK, una milicia incluida en el listado internacional de organizaciones terroristas. En realidad, los comunistas combatieron del lado de las Unidades de Protección Popular (YPG), tácitamente reconocidas por los Estados Unidos como uno de sus aliados en la lucha contra el ISIS, en Siria.

    Al menos, una parte significativa de los reclutamientos ha sido realizada por la organización Dwekh Nawsha Francia, y fueron inicialmente dirigidos hacia la base de la milicia asiria homónima de la que los galos tomaron el nombre. La Dwekh Nawsha ('los que se inmolan', en asirio) original, en Irak, es una pequeña partida militar creada por el Partido Patriótico Asirio (APP, según sus siglas inglesas), una formación secular sin representación parlamentaria y desprovista de ideología, más allá de su nacionalismo conservador asirio. Su principal responsable, Emmanuel Khosaba, decidió crear el grupo armado con un puñado de aldeanos cristianos (no más de una docena y media, en sus mejores momentos iniciales) poco después de que el llamado Estado Islámico ocupase el área cristiana de los Llanos de Nínive, hace dos años.

    Contrariamente a lo que se ha venido sosteniendo, no es una organización católica ni ultra. Franceses e iraquíes se niegan a aclarar cuál es el vínculo preciso que conecta a ambos grupos, pero no hay duda de que ha sido cortejado por la mayor parte de los grupos europeos que reclutan voluntarios para Irak, a menudo entre simpatizantes de Pegida o formaciones políticas europeas islamófobas con experiencia militar. Según Muñoz, Soria influye a menudo en la elección de los españoles que se envían a Irak a través de Dwekh Nawsha Francia.

    Pese a que su importancia militar en el conflicto es apenas significativa, Dwekh Nawsha (DN) terminó por convertirse en poco menos que emblemática gracias, sobre todo, a su hábil manejo de las redes y a las medias verdades extendidas por algunos voluntarios occidentales alentados por razones más políticas que religiosas. Mientras la mayoría prefería guardar silencio, otros han pretendido combatir en una guerra ofensiva contra el Daesh que, en realidad, acaba de empezar. A ello hay que añadir el hecho de que Dwekh Nawsha fuera una de las pocas unidades que aceptaban a extranjeros. Hasta principios del pasado mes de mayo, no tuvieron que rechazar ningún ataque del Daesh que merezca tal nombre. Lo hicieron en compañía de varios miles de 'peshmergas', SEAL norteamericanos y las otras dos milicias cristianas allí destacadas. Esta misma semana, los 'peshmergas' han repelido otro ataque en la zona donde se halla Soria. Sinyar ha sido atacado por medio millar de combatientes del Estado Islámico procedentes de Mosul, mientras las fuerzas kurdas que ya avanzan hacia la capital iraquí del ISIS han conseguido cercar a los yihadistas por el norte y por el este.

    “Los españoles que todavía siguen en el área yazidí de Sinyar están haciendo formación en este momento por cuestiones legales”, asegura Muñoz, en alusión, entre otros, al autodenominado Simón de Monfort, conocido por la Justicia española como Juan Manuel Soria Monfort. Este valenciano tomó el nombre de un cruzado sanguinario ampliamente glosado en las crónicas históricas por su crueldad y por el trato despiadado que dispensó a los cátaros durante la cruzada albigense, a quienes asesinó y mutiló por cientos. "Mátalos a todos y Dios elegirá a los suyos".

    Distintos motivos, distintas ideologías
    Soria fue candidato al Congreso de los Diputados por el partido de ultraderecha Alianza Nacional en las elecciones generales del año 2008, además de miembro del Frente Antisistema. Fue juzgado y absuelto como presunto cabecilla de esa banda (eludió la condena gracias a que se invalidaron las escuchas telefónicas), y condenado a dos años de prisión por extorsionar a un cura valenciano con material sexual. Con el fin de escapar de la Justicia, trasladó su negocio a Marruecos, donde fue retenido por la policía de ese país a petición de la española. Al decir del exmilitar Jesús Muñoz, lo primero que hará Soria al regresar a España es emprender acciones legales contra los periodistas que le identificaron. Lo cierto es que el ultra valenciano facilitó su nombre en la primera publicación de su grupo de Facebook, al proporcionar un enlace a la página desde la que pedía dinero para su cruzada.

    Buena parte del éxito de esta llamada a la lucha armada guarda estrecha relación con la actividad proselitista que Muñoz y Soria están realizando a través de las redes sociales en colaboración con otras formaciones de ultraderecha. Desde que Muñoz se hizo cargo, la página se viene utilizando para difundir el ideario de La Falange y del sindicato afín TNS. Entre sus usuarios, menudean los comentarios violentos, islamófobos y contrarios al papa Francisco, a quien acusan de “vender la cristiandad al moro”. Asimismo, sus muros han sido utilizados para dirigir comentarios intimidatorios e injurias a varios periodistas ajenos a su entorno ideológico.

    En una entrevista realizada mediante cuestionario, Soria aseguraba hace unos días que no temía lo que le pudiera hacer “un Gobierno de corruptos”. La unidad en cuyo entrenamiento ha colaborado el valenciano es conocida como Fuerzas de Protección Yazidí, una milicia creada por Hayder Sheso en el verano de 2014, tras el genocidio de su pueblo. Tiene un mayor número de efectivos que las Unidades de Resistencia de Sinyar, pero a diferencia de estas, no se halla vinculada al PKK. Soria admite que estuvo pensando seriamente en la posibilidad de ir a combatir a Siria, lo que, llegado el caso, situaría a un ultra español antisistema, abierto simpatizante de Alianza Nacional o el Movimiento Social Republicano, bajo un escenario militar controlado por kurdos antifascistas, el llamado territorio de Rojava. La organización francesa que le reclutó se ha negado a realizar declaraciones sobre los criterios que se siguen para la selección de voluntarios. En su manifiesto fundacional, aseguran, sin embargo, que serán sistemáticamente rechazados los fascistas, los nazis o los candidatos “muy politizados”.

    Por otra parte, la web que gestiona el falangista Jesús Muñoz, en representación de Soria y otros, no es la única 'website' española que ha recibido una avalancha de solicitudes de hispanohablantes deseosos de defender la cristiandad. Existe una página de Facebook anterior, y sin ninguna orientación o fin político específico, queafirma haber recibido 421 mensajes, de los cuales el 90% procedía de iberoamericanos, especialmente de Argentina y de México, por ese orden.



    El administrador de la citada página -'Resistencia cristiana en Siria y en Iraq'- asegura que está creciendo el número de quienes se limitan a enviar un simple “Dios les bendiga”, sin mostrar ningún interés por desplazarse a Irak a combatir. Eso sí, a todos ellos les alientan motivos religiosos. “Queremos dejar bien claro que en ningún momento hemos animado a nadie a pelear”, nos dice. En su opinión, la utilidad militar de estos voluntarios es escasa, “aunque hay que admitir que han tenido efectos positivos a la hora de dar a conocer qué está pasando allá y de atraer a medios de todo el mundo”.

    Donaciones, trabajo humanitario y combatientes
    En Francia, se han realizado también reclutamientos a través de una unidad apenas mencionada por la prensa y denominada Lafayette, aunque no consta que sean de españoles, y este diario ha confirmado igualmente que al menos otros 10 españoles han solicitado unirse a una empresa sin ánimo de lucro creada por el norteamericano Matthew Van Dyke para prestar servicios militares a minorías de lugares en conflicto. La entidad en cuestión se denomina Sons of Liberty International (SOLI) y, según reveló El Confidencial a principios de este año, anduvo en pugna con una organización asirio-norteamericana que pretendía recurrir al fundador de Blackwater, Jamey Smith, para entrenar a las milicias. Lo que se hallaba en juego eran los contratos de la milicia fundada por el Movimiento Democrático Asirio, las llamadas NPU. Finalmente, han entrenado tanto a Dwekh Nawsha como a las Niniveh Plain Forces, otra unidad cristiana que combate bajo bandera kurda.

    Según nos explica Van Dyke en Erbil, además de estos 10, otros cuatro han contactado con él para realizar labores humanitarias. “Las motivaciones que los alientan están abrumadoramente concentradas en sus creencias religiosas. Quieren ayudar a los cristianos”, dice Van Dyke. Además, hay “un número considerable de españoles” que ha realizado donaciones económicas.

    otro voluntario español, autodenominado Juan 'Astray' el legionario, ha conseguido atraer la simpatía de miles de sus compatriotas gracias a su sincero compromiso con la causa que defiende y el modo peculiar y franco con el que narra su día a día en las redes sociales. 'Astray' -públicamente desvinculado de los ultras- fue devuelto a España desde Estambul por las autoridades turcas en su primer intento de alcanzar el Kurdistán, pero posteriormente logró regresar a Irak por otra vía.

    Se da la paradoja de que todos estos occidentales, deseosos de unirse a una cruzada cuya existencia niega incluso el Papa, están saltando sobre los deseos de los líderes religiosos y políticos asirios de Irak, quienes han afirmado de forma reiterada que no resulta conveniente para su pueblo que se aliente la idea de un conflicto sectario y religioso. La semana pasada, el patriarca caldeo Louis Raphael Sako -máxima autoridad de esa iglesia iraquí de obediencia vaticana- aseguraba que era una terrible idea que los cristianos constituyeran milicias o aprobaran la violencia.

    De una forma mucho más explícita, el más importante líder asirio de Irak, Yonnadam Kanna, aseguró recientemente que los cruzados españoles y, en general, occidentales, no son bienvenidos en el país. En opinión del máximo responsable de ADM, los europeos que han extendido la falsa idea de cruzada y de guerra religiosa están haciendo un flaco favor a su pueblo. Primero, porque no se precisan efectivos. Y segundo, porque, de algún modo, alimentan el mito de que los cristianos orientales son traidores al servicio de Occidente, lo que, en última instancia, fue el catalizador del genocidio asirio-greco-armenio de Turquía durante la Primera

  • FERRÁN BARBER - Diario Público 37 de julio de 2016

    IRBIL (IRAK).- Ni la invasión norteamericana de Irak (2003) impidió durante buena parte de 2003 que los clubes iraquíes siguieran enfrentándose en el campo. El mismo Uday Husein, a la sazón presidente de la Federación de Fútbol de aquel país, terció públicamente para que la liga nacional continuara. Meses después se supo que el depravado hijo de Sadamhabía golpeado y torturado al entrenador nacional de Irak -el asirio cristiano Emmanuel Baba- y a varios jugadores de la selección tras perder un partido. Tal era su pasión por ese juego que privó a Baba de su medicación para la hipoglucemia durante varios días con la esperanza de que pusiera más empeño en la preparación de los futbolistas que entrenaba. No funcionó. Pero, de algún modo, Uday había reinventado una suerte de contagioso hooliganismo de Estado que, posteriormente, terminó por derramarse sobre el pueblo.

    Hoy, los hinchas iraquíes atesoran el raro privilegio de igualar a los rusos y ucranianos en pasiones violentas. Y lo que es más singular, buena parte del odio tribal y sectario que desangra ese país se articula a través de los dos principales equipos españoles -Real Madrid y Barça-, seguidos con un entusiasmo que a menudo frisa la locura.

    Decapitó a su amigo madridista
    Un acceso de demencia fue, sin duda, lo que sufrió un seguidor del Barcelona de Madain -una población situada a medio centenar de kilómetros al sur de Bagdad-, cuando degolló a su amigo íntimo -hincha del Real Madrid- en 2013, mientras jugaban una partida de fútbol en un juego de Arcade, dentro de un salón recreativo de la ciudad. El asesino apuñaló primero varias veces al madridista y cegado por la furia, le cortó después el cuello en presencia de varios clientes del local.

    El episodio no era ni de lejos aislado. Menos de un año antes, varios hinchas de Kerbala fueron apuñalados durante una trifulca entre seguidores de los dos clubes españoles. La pelea se desencadenó tras un encuentro que el Madrid ganó a los azulgranas por 2 a 1 en el Nou Camp. En ningún país distinto a España se vive como en Irak las rivalidades entre ambos equipos y en pocos lugares del mundo llega a desbordarse la afición al fútbol con semejante violencia.

    Claro que la explosión de furia asociada a ese deporte no se circunscribe únicamente a la enemistad entre el Madrid y el Barça. Nadie escapa en Irak a la ira de los hinchas y ello incluye, entre otros, a los jugadores más reconocidos de su liga, intimidados, con frecuencia, desde antes del comienzo de los enfrentamientos. 

    Incluso el popular centrocampista Karrar Jassim fue recientemente atacado por un aficionado de un equipo rival con un bastón y golpeado en la cabeza. Otro jugador del Dhuluiya FC tuvo que conducir su coche sobre el terreno de juego para rescatar a un compañero herido durante un encuentro clasificatorio de la Liga iraquí que se disputaba contra el Samarra FC. Tal es el temor que llegan a experimentar algunos jugadores, que no es raro que un equipo pierda deliberadamente para evitar las represalias de la hinchada rival. Ni en la liguilla regional más jurásica del mundo es posible encontrar deportistas más expuestos que los iraquíes.


    Proyectando su frustración
    ¿A qué se debe esta explosión de violencia y qué alienta a los hinchas a dirimir sus diferencias a golpes o, llegado el caso, puñaladas? En opinión de un aficionado de Bagdad, Mohammed Saleh, “la gente del país está agotada -especialmente, los jóvenes- y el fútbol brinda una válvula de escape para sus frustraciones que, a menudo, se desborda con funestas consecuencias”. El hincha kurdo Ajwan B, fan incondicional del Barça, cree, asimismo, que estas luchas proyectan las diferencias religiosas y raciales entre los pueblos iraquíes. “Y si no me cree, pregunte por aquí cómo se le arbitra al Irbil”, equipo-enseña de la capital del territorio kurdo gobernado por Masud Barzani.

    Al igual que sucede entre ciertos sectores de la ciudadanía catalana y vasca, casi nadie suele celebrar las victorias del combinado nacional de Irak en el norte del país. Las aspiraciones separatistas de los kurdos son, a su vez, vistas con resquemor por los árabes sunitas y, a veces, igualmente, por la minoría asiria cristiana, lo que a su vez encuentra un correlato futbolístico premeditadamente fabricado a imagen y semejanza del de España.“Preferiría apoyar a San Marino que a la selección de Irak”, ironizaba en Internet un aficionado kurdo al fútbol de Irbil, tras un encuentro del equipo nacional celebrado en 2014 contra los saudíes. “Venga ya, chicos, somos kurdos. Aunque no tengamos un equipo aceptado por la FIFA, ¿por qué habríamos de apoyar a la selección de un estado que ha intentado suprimirnos desde nuestro establecimiento?”.

    A la falta de entusiasmo de los kurdos por la victoría de los iraquíes sobre los saudíes contribuyó en 2014 el hecho de que ni un solo jugador de su pueblo hubiera sido convocado para el partido. En el mismo hilo de Internet, podía leerse a otro hincha de Irbil reprochando a los asirios cristianos su apoyo a la selección. “El único lugar donde han ondeado banderas iraquíes tras el encuentro es el barrio asirio de Ankawa. Estos cristianos procedentes de Bagdad y Mosul no muestran el menor respeto por el Kurdistán, la tierra que les da refugio, y en su lugar prefieren apoyar al Estado que les asesina”.

    Prefieren al Barça
    Las aspiraciones separatistas kurdas podrían explicar también, en opinión de algunos, la general preferencia de este pueblo por el Barça, bien es verdad que son muchos también los madridistas que pueden encontrarse en ciudades kurdas como Irbil. Hay quien sostiene que el Madrid es el equipo de las clases acomodadas de la sociedad, llevando de ese modo hasta el final las asociaciones ideológicas acuñadas en España, perfectamente conocidas en Irak por muchos. Lo cierto es, sin embargo, que nadie goza de mayores privilegios en el Kurdistán que su propio presidente, Masoud Barzani, y este es un declarado seguidor del Barça, al que Sandro Rosell invitó en su día a presenciar un partido en el palco del Camp Nou.

    La afición por los equipos españoles en el Kurdistán es un caso digno de mención que ha merecido titulares en el grueso de los diarios del planeta. Ni siquiera en Madrid y en Barcelona se vive el Clásico con un entusiasmo comparable al de los hinchas que poseen ambos clubes en Irbil y Suleimania. En esta última ciudad, varios aficionados al fútbol resultaron heridos en accidentes de tráfico acaecidos durante las celebraciones que siguieron al último enfrentamiento entre los colosos españoles.

    Durante las horas previas a estos encuentros, los aficionados de Irbil se reparten por los cafés de la calle Iskan en función de sus filias y sus fobias. Las disputas crecen en intensidad a medida que el partido avanza mientras la ciudad literalmente se vacía. Con frecuencia, los hinchas llegan a las manos, envalentonados por el güisqui que se vende en Ankawa. El barrio cristiano ha sido rebautizado por algunos con el nombre de Las Vegas, en honor al número creciente de bares y locales de prostitutas.

    Unos y otros terminan festejando el triunfo del equipo mediante una costumbre tribal kurda y árabe que consiste en disparar al aire armas de fuego. “Afortunadamente, no se han registrado heridos de bala debido a las celebraciones”, suelen precisar los diarios locales, cuando, en efecto, nadie ha resultado alcanzado, lo que no sucede siempre.

    El Barça de los kurdos
    El correlato del Irbil de Barzani entre los kurdos de Turquía viene a ser un equipo renombrado por los nacionalistas del HDP en octubre de 2014 como Amed SK. Los habitantes de Diyarbakir lo llaman el Barça de los kurdos, no sólo por su juego como por lo que representa. Se trata de un combinado modesto que militó este año en la Segunda B de su país y aun así logró alcanzar los cuartos de final de la Copa turca tras vencer al Buraspor. El Gobierno de Ankara prohibió a los hinchas del Amed, simpatizantes de los confederalistas kurdos del PKK, asistir al partido de eliminatoria con el Fenerbahçe y el encuentro se celebró finalmente con las gradas vacías. Uno de sus jugadores -el centrocampista Deniz Naki- fue sancionado con doce partidos debido a las declaraciones realizadas en las redes sociales en favor de los kurdos, en medio del conflicto que aún se vive en el sureste de Anatolia.

    Y lo que en el Kurdistán ha devenido en una pasión de masas, es a los ojos de ISIS uno de los pecados más depravados y anti islámicos importados de Occidente. En Mosul no se juega al fútbol y el contemplar siquiera algún encuentro es castigado con la muerte. En enero de 2015, los alucinados yihadistas de Daesh ejecutaron a trece adolescentes de esa ciudad por seguir en la televisión un partido de Irak contra Jordania. La yihad de ISIS contra el fútbol se cobró otras cuarenta vidas el pasado mes de marzo en la ciudad iraquí de Alejandría cuando un suicida se infiltró entre el público que presenciaba un encuentro de fútbol entre equipos locales e hizo estallar un artefacto que hirió también a un centenar de personas. La guerra que se libra en todo Oriente Medio ha alcanzado también a este deporte.
  • Ferran Barber / 25 de agosto de 2016 / Religión en libertad.

    Dos iglesias y varios edificios públicos y viviendas han sido dañados o destruidos por los combates y los yihadistas en Qaraqosh, una población de mayoría cristiana en la Llanura de Nínive, en Irak, que durante dos años han estado bajo dominio yihadista.

    Lo certifican imágenes de satélite a las que han tenido acceso los habitantes de la zona. Se trata del templo sirio-católico de Mar Behnam y Mar Sara, y de la también sirio-católica iglesia de Al Qiyamah (La Resurrección). Esta última fue completamente destruida, según informó la agencia Fides en octubre de 2014, durante los bombardeos realizados por las fuerzas de la coalición contra el Daesh.

    La iglesia, situada en la zona del cementerio fue consagrada en 2009 y pertenecía a la Iglesia sirio-católica, pero también era utilizada por otras comunidades cristianas, sobre todo para los funerales. El lugar de culto fue identificado y atacado debido a que era utilizado como base logística de los yihadistas, que tras ocupar la iglesia, eliminaron la cruz del tejado.

    La iglesia de Mar Behnam y Sara ha sido parcialmente dañada en algunas partes de su estructura como el ábside y la torre. Fue construida en 2008, partiendo de un diseño moderno y utilizando caros materiales como el mármol. Otro monasterio del mismo nombre, original del siglo IV y situado al noreste de Nimrud, fue también hecho pedazos por Daesh.



    ¿Qué hace Daesh con los templos?

    Aunque no existe ningún modo para saber a ciencia cierta y de primera mano, qué sucede en los territorios controlados por el Daesh, los habitantes de la zona han podido acceder a información actualizada del estado de sus poblaciones y sus viviendas gracias a la versión civil de una herramienta informática de uso militar llamada ATAC [Android Tactical Assault Kit o el Kit de Asalto Táctico para Android], que proporciona imágenes de satélite de alta calidad actualizadas, al menos, cada dos semanas.

    Lo que han mostrado, hasta la fecha, es que además de los dos templos mencionados,durante los enfrentamientos se han destruido el ayuntamiento, el estadio de fútbol Ammo Baba y otros dos edificios públicos.

    Las imágenes de satélite revelaron también recientemente que las fuerzas aéreas de la coalición golpearon hace pocas semanas un mercado y una manzana de viviendas, donde supuestamente se alojaban y entrenaban los terroristas islamistas.

    Salvo las excepciones mencionadas, las viviendas privadas de los habitantes de la población no parecen haber sufrido daños en sus estructuras, más allá de que han sido completamente saqueadas.


    Dos años bajo el yugo yihadista
    El último baluarte de los caldeo-asirios iraquíes –la Llanura de Nínive- cayó en poder del Daesh el 6 de agosto de 2014. Dentro de este territorio, de superficie equivalente a la isla de Gran Canaria se encuentra la mencionada Qaraqosh o Bajdida, una ciudad de 50.000 habitantes mayoritariamente habitada por cristianos y otras minorías como yazidíes y chabaquíes. Tanto árabes como kurdos se disputan actualmente su control debido a su riqueza petrolífera.
    Qaraqosh se encuentra a tan sólo 50 kilómetros de Mosul y en las proximidades de las ruinas de la antigua ciudad bíblica de Nínive que da nombre a las planicies, un lugar emblemático para el movimiento nacionalista caldeo-asirio, intelectualmente inspirado por la idea de que los cristianos iraquíes son los verdaderos herederos de las civilizaciones asiria, caldea y babilónica del Creciente Fértil.

    Se ignora el número exacto de hombres que el Daesh mantiene en Qaraqosh, pero se estima que no es muy significativo. Según afirman fuentes del Ejército del Kurdistán, se sospecha que ISIS no distraerá demasiados efectivos para parar la preofensiva sobre Mosul que ya dio comienzo hace unos días, y que tiene por finalidad cercar a los terroristas en torno a su último bastión de Irak.

    A lo largo de la semana pasada, los peshmergas kurdos han reconquistado diez aldeas situadas en el sureste de la Llanura de Nínive, la mayoría habitadas por chabaquíes. Al menos 130 yihadistas han sido abatidos durante las operaciones. Necesariamente, para estrangular a ISIS en torno a Mosul, deberá avanzarse sobre Qaraqosh, lo que se espera que suceda de manera inminente.

    Los cristianos se dividen por 8

    Tantos los líderes políticos como la jerarquía eclesiástica coinciden en afirmar que la población no regresará si no se garantiza su seguridad. Se estima que al menos un tercio de los caldeo-asirios son renuentes a volver a sus hogares, claro que hay quien proporciona cifras menos optimistas. De confirmarse esa prospectiva, la población cristiana de Irak podría caer por debajo de las 200.000 personas, una octava parte de la que habitaba el país poco antes de la caída del régimen de Sadam Hussein.

    La gran batalla final sobre Mosul se ha venido demorando hasta la fecha debido a las elevadas temperaturas del verano y a la ausencia de las infraestructuras necesarias para hacer frente al flujo de desplazados que desencadenará el conflicto, estimado en más de un millón de personas.

    Las organizaciones humanitarias internacionales siguen trabajando estos días en la construcción de campos y en la elaboración de un plan logístico para la emergencia humanitaria.

    Organizaciones internacionales como Ayuda a la Iglesia Necesitada están trabajando junto con la Iglesia local para proporcionar ayuda de emergencia a los desplazados. En el año 2015 el apoyo ofrecido por AIN a la Iglesia Católica de Irak para proyectos de emergencia y ayuda pastoral ascendió a 10,5 millones de euros. Desde la institución se prevé que el nivel de ayuda para 2016 sea similar o incluso superior.

    (Ferrán Barber, el cronista, trabaja con AIN desde Erbil y Duhok, en Irak)



  • FERRAN BARRER / Diario Público - 25 de septiembre de 2016

    IRAK.- No son cristianos, judíos ni musulmanes. Estos últimos los denominan peyorativamente "adoradores del diablo". Nadie ha sido más perseguido por el Daesh que los miembros de esta minoría religiosa. Quinientos de sus seiscientos mil fieles fueron desplazados por la guerra. Miles de sus mujeres y sus niños han sido secuestradas y convertidas en esclavas sexuales. Algunas de sus poblaciones más importantes fueron completamente destruidas al inicio del conflicto, especialmente en la zona de Sinyar.

    Tal y como en agosto de 2014 con los cristianos caldeo-asirios de Karakosh, los peshmergas de Barzani los abandonaron a su suerte sin proteger siquiera su retirada, cuando los islamistas avanzaron sobre los Llanos de Nínive, tras apoderarse de Mosul sin gastar cuatro balas. Si los yazidíes lograron resistir y acantonarse en las montañas fue gracias a la ayuda militar de los anarquistas kurdos del YPG y de sus “primos” turcos del PKK. Estos últimos poseen en la actualidad varias bases militares en las zonas de Sinyar, desde donde pretenden extender su influencia con el apoyo de la población local. Los oficiales de Barzani aducen que carecían de las armas necesarias para hacer frente a la ofensiva de Daesh, un argumento cuando menos cuestionable, considerando que los testigos oculares de los hechos insisten en que los yihadistas tomaron vastas zonas de Nïnive con varias docenas de hombres y unos pocos pick-up.

    Los supervivientes del genocidio yazidí se niegan, de momento, a regresar a algunas de las áreas reconquistadas al Estado Islámico debido, entre otras cosas, al miedo cerval a los yihadistas y a que carecen de los medios necesarios para empezar de nuevo desde cero. Familias de entre quince y veinte miembros malviven hacinadas en los campos de desplazados construidos por Naciones Unidas con la ayuda de organizaciones no gubernamentales de Occidente. Varios miles de hombres se entrenan, entre tanto, para tomar parte en la ofensiva contra el ISIS. Algunos pretenden combatir bajo bandera propia, e integrados en las Fuerzas Armadas del Kurdistán. Otros están siendo adiestrados por los confederalistas kurdos que impidieron la masacre de su pueblo.



    El activista yazidí Luqman Suleiman, en el centro, junto a dos jóvenes asirios - foto ferran barber - lalesh, kurdistán irakí.- FERRAN BARBER

    Hoy hemos quedado citados con un popular activista yazidí -Luqman Suleiman- en uno de los pocos lugares donde sus hermanos disfrutan de la paz necesaria para vivir sin sobresaltos. Se trata de Lalesh, el, digamos, “Vaticano” de este credo; el templo más emblemático y conocido de esta religión panteista que hunde sus raíces en el zoroastrianismo. El también llamado Lalişa Nûranî se encuentra en el distrito de Shejan, en la provincia de Dahok (norte de Irak). Suleiman es maestro de primaria y un destacado defensor de los derechos de un pueblo de quien casi nadie sabía nada hasta la irrupción de Estado Islámico en la escena geopolítica de Oriente Medio. La persecución sistemática de los yazidíes dio comienzo, según dice, desde la misma aparición y popularización del Islam en Mesopotamia. Ellos, a su juicio, son, al igual que los asirios, los habitantes originarios del Creciente Fértil.

    Ferran Barber. Todas las aspiraciones políticas de su pueblo de contar, por ejemplo, con una zona administrativa propia en los Llanos de Nïnive les obligaría, necesariamente, a luchar de la mano con los miembros de otras minorías como los cristianos caldeo-asirios.
    Luqman Suleiman. Eso no es ningún problema porque mantenemos unas excelentes relaciones con los miembros de otras minorías, y muy especialmente, con los caldeo-asirios. Tal es así que incluso nos sentimos cerca de las creencias de los cristianos. Déjeme que le diga algo. Cuando un yazidí reza, lo primero que hace es pedir que todo el mundo disfrute de una vida buena y digna, “y el último yo”. Es hermoso, ¿no le parece? El último, yo. Creo que cualquier cristiano entendería bien ese modo de pensar y de entender la religión.


    Familia de desplazados yazidíes, en el interior de una chabola, en el Kurdistán iraquí.- Ferran Barber

    Hay quien se refiere a ustedes como “kurdos” debido, entre otras cosas, a que hablan su lengua.
    ¿Kurdos? En absoluto. Se nos ha intentado arabizar, turquificar, kurdificar... Pero eso son patrañas. Nuestra religión tiene alrededor de siete mil años, y está conectada a los sumerios, los acadios y los babilonios. Ni somos kurdos ni somos árabes. Nosotros estábamos ya aquí mucho antes de que ellos llegaran. De hecho, somos arios y, como podrá ver, la mayor parte de los nuestros tiene apariencia europea. Muchos de nosotros pasarían por españoles, franceses o suecos. Naturalmente, lo de Sinyar no es nuevo para nosotros. Hemos sufridos muchas masacres, muchos genocidios y muchos intentos de asimilación cultural. Se nos ha intentado exterminar y, en cierto modo, han estado a punto de lograrlo. No pocos de los kurdos musulmanes que ahora nos miran con desprecio poseen, claramente, raíces yazidíes.

    Dice usted que a punto han estado de conseguir borrarlos del mapa. Naciones Unidas habla textualmente de “genocidio”...

    LY es lo que es. En el mundo hay en torno a un millón de yazidíes. Alrededor de 600.000 sobreviven aquí, en Irak. El resto se encuentran repartidos por países como Alemania o Suecia. También hay unos pocos en Francia, Bélgica, Armenia o incluso España. ¿Sabe? Los yazidíes son el pueblo más pobre de Irak. Y después de lo ocurrido, todavía más. Quinientos de los 600.000 fieles de nuestra religión han tenido que abandonar sus hogares por culpa de la guerra. La gente dice que trabajó durante cien años para perderlo todo en una hora. Tan sólo en Sinyar el conflicto desplazó a 400.000 personas. Y el verdadero problema vendrá después de Daesh. ¿Cómo pretenden que vivamos en las aldeas próximas a la gente que mató a nuestros padres o esclavizó a nuestras hermanas o nuestras hijas? ¿Cómo pretenden que perdonemos algo así?

    Fieles yazidíes en el templo de Lalesh, kurdistán iraquí.- FERRAN BARBER

    Me temo que no olvidarán nunca.

    LS. ¿Olvidar? Ni en un millón de años. ¿Cómo vamos a olvidar lo que le han hecho a nuestro pueblo? ¿Cómo vamos a olvidar que esas ratas mantuvieran relaciones sexuales con niñas de ocho o nueve años? ¿Cómo vamos a olvidar que más de tres mil chicas fueran secuestradas y repetidamente violadas por esas alimañas? ¿Cómo vamos a olvidar que capturaran a nuestros niños para lavarles el cerebro y utilizarlos, en el futuro, como suicidas? Como sabe usted bien, como todos sabemos gracias a los testimonios de las chicas yazidíes que han logrado escapar de ese infierno, están creando asesinos y se sirven de nuestras mujeres para plantar sus semillas envenenadas. Tan sólo en Alemania hay 1.300 chicas que han logrado huir de las atrocidades. El Gobierno de ese país las está ayudando como puede, pero las experiencias han sido tan abominables que jamás serán las mismas. Nadie será el mismo ya, después de saber lo que ha sucedido. Todos tenemos amigas o hijas o familiares que han pasado por experiencias similares. ¿Olvidar? Jamás.

    En sus palabras se adivina la profundidad del trauma colectivo que han sufrido... Supongo que les odian, por decirlo abiertamente.

    No es que les odiemos en este momento; es que, repito, les odiaremos durante los próximos mil años, durante el próximo millón de años. No son personas. Entiéndanlo ya. Son animales. Peor que animales. La filosofía y el modo de entender el mundo de muchos musulmanes es moralmente más reprobable que la conducta de las fieras que nos muestra el Discovery o el National Geographic. Y no es nada nuevo. Ha sido así desde la misma aparición del Islam, durante los últimos 1.400 años.
    Los musulmanes suelen decir de ustedes que son “adoradores del diablo”. Semanas después de que se conociera la suerte que habían corrido muchos de los suyos a manos del Daesh, algunos imanes salafíes del Kurdistán alentaron a la gente a salir a la calle a protestar en contra de su pueblo. Sucedió en Dahok, sin ir más lejos.

    Muchos de esos musulmanes se lavan las manos y el rostro antes de orar, pero no su corazón. Su corazón está sucio porque, aunque de forma soterrada, comparten muchos de los puntos de vista del ISIS. No hablo de los yihadis que combaten en Raqqa o en Mosul. Hablo de muchos de los musulmanes piadosos que viven todavía junto a nosotros, aquí, en el Kurdistán. La corrección política impide a los europeos llamar a las cosas por su nombre o incluso decir de una vez por todas que no hay muchas diferencias entre los wahabíes tolerados por Occidente y los nazis. El sueño del Islam sigue siendo reconstruir el califato. No se puede ser un buen musulmán y ser escrupulosamente respetuoso con los derechos humanos y los valores de igualdad que muchos hemos hecho nuestros. Es hora de que ustedes, los europeos, entiendan esta idea. Los occidentales no comprenden Oriente Medio y menos aún, el significado profundo del Islam como ideología política.

    En todo caso, digamos que el problema no está tanto en el Islam como en las interpretaciones que algunos musulmanes hacen del mismo.

    Se equivocan. El problema está en las mezquitas. Si hay mezquitas, hay problemas. En el Kurdistán y en Barcelona. Esto no es islamofobia sino una descripción ajustada a los hechos. El Corán habla abiertamente de que sólo son dignos de respeto los fieles de las tres religiones del Libro: judíos, cristianos y, naturalmente, los propios musulmanes. No me estoy inventando nada. Usted mismo fue testigo de la manifestación que mencionaba, la de Dahok, y de cómo los allí presentes gritaban de nosotros que somos “gente sucia” y “adoradores del diablo”. No podemos dedicarnos al comercio porque nuestra comida está contaminada. Y esto está sucediendo a día de hoy, aquí, en el Kurdistán; no hablo del Estado Islámico o de Arabia Saudí, donde, dicho sea de paso, han sido vendidas como esclavas sexuales algunas de nuestras niñas. ¿Es denunciar abiertamente lo que digo ser islamófobo? Muchos kurdos de origen musulmán comparten nuestra aversión a esas visiones ignorantes de la vida que tratan de extender muchos mulás desde sus mezquitas.
    Bien es verdad que existen interpretaciones mucho más moderadas del Islam.

    Es difícil seguir los preceptos de Alá al pie de la letra y ser al mismo tiempo un buen ciudadano. Mire, esto es como un cáncer. Unas pocas células cancerosas terminan por contaminarlo todo. Un par de simpatizantes de Daesh en Dahok; un solo mulá cercano al wahabismo, termina por extender su influencia sobre mucha gente. Y le recuerdo que los tres partidos islamistas con representación parlamentaria en el Kurdistán hunden sus raíces en el salafismo. Dos de ellos eran incluso abiertamente yihadistas. Tienen dieciesiete represesentantes. Es decir, no hablamos de unos pocos, sino de muchos miles de simpatizantes. Imagine la influencia que poseen en la vida social y hasta qué punto hacen nuestra vida difícil.
    ¿Me está usted diciendo, entonces, que ni siquiera se sienten seguros en el Kurdistán?

    No hay un lugar más seguro para nosotros en Oriente Medio que el Kurdistán. Necesitamos a Barzani y Talabani. Es cierto que han tenido que hacer algunas concesiones e incluir algunos fragmentos de la Sharia en la Constitución, pero yo diría que esto ha sido para contener a los sectores islamistas de la sociedad. Escuche bien lo que voy a decirle: “Si Barzani y Talabani se van, yo me voy a Alemania al día siguiente porque, automáticamente, se instauraría el caos en esta zona y nosotros, los yazidíes, seríamos las primeras víctimas”. ISIS está en la sangre, en los genes, de muchos musulmanes que ahora permanecen en silencio. De modo que si se dieran las circunstancias oportunas, vendrían a por nosotros, a por nuestras mujeres, a por nuestras casas, nuestros coches, nuestros negocios... en el nombre de la religión o de su ambición personal. Los yazidíes ya no rezamos a Dios, sino a Barzani, a Merkel y a Obama.

    A Donald Trump, querrá decir, dado que el grueso de los miembros de las minorías orientales apoyan abiertamente a los republicanos y reprochan a Obama la supuesta laxitud de sus políticas internacionales. Por alguna razón, le culpan de lo sucedido en Mosul, de la irrupción del Daesh...

    LS. Vamos a necesitar de mucha ayuda, venga de donde venga. De España, de Alemania, de Estados Unidos... Pero sí, es cierto, yo, personalmente, apoyo a Donald Trump y como yo, la mayoría de los cristianos y de los yazidíes... Creemos que necesitamos a un hombre fuerte. Hillary no es buena para nosotros y Obama nos abandonó...

    Panorámica del templo yazidí de Lalesh, en el Kurdistán iraquí.- FERRAN BARBER

    Lo que me llama poderosamente la atención es que simpaticen con el líder del mismo partido que agitó el avispero iraquí y que, en cierta manera, es el principal culpable de los conflictos que han devastado Oriente Medio. Y todavía nos sorprende más a algunos que apoyen al mismo líder kurdo que los abandonó a su suerte en agosto de 2014. He hablado con algunos responsables militares de las Fuerzas Armadas del Kurdistán y ellos aducen que no pudieron defenderlos porque carecían del armamento preciso...

    ¿El armamento preciso? No, eso es rigurosamente falso. Simplemente, dieron la orden de retirada porque no les interesábamos lo más mínimo. Pasó lo mismo con los cristianos de Karakosh y de sus aledaños. Primero, los peshmegas los desarmaron, y después, los abandonaron a su suerte. Ignoro en qué quedará finalmente, pero Barzani ha anunciado su deseo de investigar los hechos y juzgar y castigar a los responsables militares de los 11.000 peshergas que defendían Sinyar. Nos abandonaron en medio de la noche y, de ese modo, sellaron nuestra suerte. Abandonaron a mujeres y niños, y los dejaron a merced de los verdugos yihadistas.

    No sabemos qué pasó exactamente, pero el genocidio se hubiera podido evitar si estos mandos kurdos hubieran cumplido con sus obligaciones. Si la tragedia no fue mucho mayor fue gracias a los milicianos del PKK. ¿Entiende usted ahora el porqué muchos de los nuestros simpatizan con los confederalistas kurdos?

    Hace ahora algunos meses, Barzani reconquistó un tramo de autovía con la ayuda de otras fuerzas entre las que se contaban los guerrilleros anarquistas. Se dice que el Gobierno regional kurdo intentó evitar hasta el último momento que las YPG y el PKK formaran parte de la ofensiva porque pretendían acaparar los laureles de la victoria. Lo intentaron, pero no lograron conseguir que muchos de los suyos se unieran a los milicianos.

    Como le he dicho, tampoco olvidaremos nunca la ayuda que nos prestaron.
    De hecho, la zona que controlan los anarquistas kurdos en el norte de Siria, en la llamada “Rojava”, es uno de los pocos territorios donde se garantiza plenamente la libertad de culto, y donde no se establecen diferencias entre los ciudadanos de las distintas religiones.

    Sí, es posible. El ochenta por ciento de Sinyar ha sido destruido. Cualquier ayuda va a ser bien recibida, venga del PKK o de cualquiera. De lo contrario, ¿qué pretenden que hagamos? ¿Vivir en campos de refugiados y desplazados durante los próximos cien años

    El retorno de algunas de las chicas yazidíes secuestradas por el Daesh y posteriormente vendidas como esclavas sexuales está causando graves conflictos en su comunidad.

    No, no es cierto. Las chicas están siendo recibidas con los brazos abiertos, con todo el cariño del que somos capaces. El problema, en realidad, tiene que ver con los niños nacidos de las violaciones, con los hijos de los yihadistas...

    De hecho, los niños están siendo sistemáticamente rechazados por su comunidad, por las familias de las chicas...

    Sí, es un gran problema.

    ¿Están volviendo con los niños?

    Algunas los han dejado allá. Otras, sin embargo, si han traído a los chiquillos.

    ¿Qué está pasando con estos niños?

    Como le digo, son un gran problema.

    ¿Pero cuál es su opinión personal a este respecto? ¿Deberían ser abandonados por las madres?

    Mire, algunas mujeres han tenido uno o incluso dos niños fruto de sus relaciones forzadas con los asesinos. Lo que les estamos pidiendo es que regresen sin ellos, que los dejen en el Estado Islámico. Y esa es, en mi opinión, la mejor solución para evitar conflictos y rechazos. Es incluso conveniente para los propios chicos. Algunas han ignorado nuestras recomendaciones. Al fin y al cabo, son sus hijos. En todo caso, varios cientos de muchachas que sí vinieron con sus bebés están viviendo ahora en Alemania.


  • Miles de sus mujeres han sido esclavizadas, buena parte de los suyos han sido desplazados por la guerra y el grueso de sus poblaciones han sido destruidas. Yazidies de Irak, en 13 fotografías recogidas en el vídeo inferior. Copyright Ferran Barber 2016


  • Los filántropos del Kurdistán iraquí han erigido más de 1.100 mezquitas desde 2010 “para ayudar” a su pueblo

    El Gobierno lamenta el número de templos construidos por sus ciudadanos más opulentos y les pide que dejen de levantar lugares de oración y ayuden, por ejemplo, a construir escuelas. 

    Publicado: 07.08.2016 10:54 |Actualizado: 07.08.2016 10:54


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    Una mezquita de nueva construcción en Duhok. FERRAN BARBER
    ERBIL/DUHOK.- “Ojalá el PKK reviente hasta el último de los lugares musulmanes de oración y libre a nuestra tierra de ese cáncer”, nos dice un joven kurdo al que llamamos Fars mientras nos acompaña a una de las mezquitas de Duhok en pleno día de oración. Se supone que el mulá que la regenta simpatiza con el salafismo majdadí, una rama del Islam originaria de Arabia Saudí y ampliamente tolerada durante años por las dos principales formaciones nacionalistas que, alternativamente, se repartían la presidencia hasta la última crisis de Gobierno: el Partido Democrático del Kurdistán (KDP, según sus siglas inglesas), de Masud Barzani, y la Unión Patriótica del Kurdistán (PUK), de Jalal Talabani.

    Para algunos analistas, ambos líderes políticos cometieron un error al alentar el crecimiento de una escuela del Islam ideológicamente inspirada, en sus orígenes, por el mismo ulema del que beben otras interpretaciones radicales y violentas del Corán (Ahmed Ibn Hanbal).

    Salafistas serviles al poder

    Lo que más le seducía a Talabani y a Barzani de ese salafismo majdadí era suinquebrantable lealtad al poder establecido, sea cual sea este, e incluso en el supuesto de que se les reprima. Su secularismo, su renuncia al yihadismo y la absoluta ausencia de ambiciones políticas de estos, en cualquier caso, ultraconservadores musulmanes parecía servir a los intereses de ambos y, sobre todo, parecía brindarles una magnífica herramienta para neutralizar a los partidos islamistas que sí aspiran a hacerse con las riendas del Gobierno y que, de hecho, acaparan 17 de los escaños del suspendido parlamento regional.

    Alguien sale a nuestro paso a la entrada de la mezquita para excusarse en nombre del imán. No hablará con nosotros porque se halla ocupado, pero nos manda a alguien que parlotea ”broken english” para preguntarnos qué queremos. Lo que deseamos es saber por qué en el Kurdistán hay más mezquitas que en La Meca y en Medina juntas. A día de hoy, se estima que existen en torno a 5.400 para una población de ocho millones, de los cuales unos siete son fieles musulmanes. “Vuelvan otro día”, dice, mientras Farsi farfulla por lo bajo: “No entenderé jamás como el Gobierno tolera a estos fascistas al servicio de los árabes. Ellos han destruido nuestra cultura original y han pervertido la identidad de la nación”. Dos minutos de reloj después nos retienen las fuerzas kurdas de seguridad durante una hora para cerciorarse de que no nos alientan malas intenciones.

    Banderas kurdas en Duhok. FERRAN BARBER
    Banderas kurdas en Duhok. FERRAN BARBER
    En el Kurdistán hay más mezquitas que en La Meca y en Medina juntas. A día de hoy, se estima que existen en torno a 5.400 para una población de ocho millones
    Lo cierto es que Fars, el joven kurdo, se equivoca. Los dos principales partidos del Gobierno erraron, a juicio de muchos, al darle alas a los salafis majdadís porque en el mejor de los casos, extendieron en su sociedad una visión del Islam mucho más conservadora que la de las cofradías sufíes y, en el peor, alentaron el radicalismo. Pero lo cierto es que en el Kurdistán se persigue con celo cualquier forma de extremismo o atisbo de violencia yihadista. Ni un sólo mulá de este territorio semiautónomo se sale del guión de la ley kurda sin atraer la atención de la Asayish, las fuerzas de seguridad que se ocupan de monitorizar las actividades religiosas de los líderes islámicos y que ahora han salido a nuestro paso. Habría que ser estúpido para insinuar un atisbo de simpatía hacia los yihadis de Daesh en un espacio público y durante el día de oración. Claro que los agentes del Gobierno han aprendido a leer entre las líneas de los libros saudíes, las clases nocturnas y algunos medios de comunicación minoritarios.

    Menos mezquitas y más escuelas

    Es el Gobierno justamente quien, a través de su Ministerio de Asuntos Religiosos, proporciona las cifras disponibles sobre el número de mezquitas construidas durante los últimos siete años. Y es también el Ministerio el que se lamenta por el incremento de los lugares de oración y pide a sus ciudadanos más opulentos que dejen de levantar más templos y ayuden, por ejemplo, a construir escuelas. Se precisan trescientas. Claro que los filántropos locales no han mostrado hasta la fecha interés alguno por atender las necesidades educativas de sus ciudadanos.
    Durante 2010, se inauguraron casi dos mezquitas al día. 
    Tal y como nos dice un funcionario de la provincia de Dahuk, las estadísticas gubernamentales proyectan una situación casi esperpéntica. Durante los cuatro años precedentes a la irrupción de Daesh en la escena política y la ocupación de Mosul (junio de 2014), se dedicaron 155 millones de dólares a la construcción de mil nuevas mezquitas, trescientas de ellas con dinero público. Pero lo verdaderamente sorprendente es que en 2014 y 2015 se invirtieran 40 millones más para levantar otras 327.

    A principios de este año, el número total de lugares de oración musulmanes en el Kurdistán iraquí ascendía a 5.337. Es decir, desde 2010, se han erigido alrededor de 1.350, nuevas mezquitas, y eso, sin contabilizar las otras cincuenta que venían en camino a principios de 2016 y que, presumiblemente, estarán ya concluidas. Durante 2010, se inauguraron casi dos al día. Algo más de mil han sido financiadas por filántropos cuya identidad o vínculos con países del Golfo se niega a revelar la Administración. En general, se habla de mecenas locales en busca de prestigio social o, eventualmente, de exenciones fiscales, antes que de petromonarquías ansiosas por extender el wahabismo. Que los saudíes abrieran recientemente un consulado en Erbil no guarda relación alguna con el hecho, en palabras del funcionario consultado.

    Kurdistán posee una ley que regula la construcción de templos como los españoles poseen normativas para abrir nuevas farmacias. Claro que los benefactores musulmanes no las cumplen. La distancia mínima entre mezquitas no debería ser inferior a dos kilómetros y, sin embargo, algunos de estos nuevos edificios se han levantado a menos de doscientos metros de otros lugares de oración ya existentes. Buena parte de estos templos se han erigido en la provincia de Erbil. Su coste, variable, puede oscilar entre los 80.000 y el millón de dólares.

    Bazar de Duhok. FERRAN BARBER
    Bazar de Duhok. FERRAN BARBER

    En plena crisis

    Y lo peor de todo, según el propio gobierno, es que este insólito florecimiento del número de mezquitas que la Administración no ha logrado aún explicar se produzca cuando los kurdos atraviesan una de las peores crisis económicas de su historia. ¿Significa lo ocurrido que los kurdos de Irak han buscado consuelo en el Islam para olvidarse de sus problemas domésticos?

    Existen, al menos, dos cuestiones que insinúan lo contrario. De una parte, ha disminuido el número de fieles musulmanes que acudían a los lugares de oración en un 20 por ciento y a las escuelas coránicas públicas (70 por ciento menos) al tiempo que se incrementaban las conversiones a otras religiones como la cristiana y la zoroastriana (estos dicen haber alcanzado la cifra de 100.000 fieles). Y del otro, se ha reducido notablemente la influencia del conglomerado de formaciones políticas islamistas que concurren a las elecciones, como prueba la reunión mantenida esta semana por líderes de los tres principales partidos a fin de crear una coalición que les ayude a sobrevivir a Daesh y a las fobias suscitadas por los clérigos conservadores en cierto sector de la ciudadanía kurda, especialmente conectado a los sectores nacionalistas más laicos del KDP y la PUK y, en algún caso, con un pasado comunista.

    Actualmente, el Movimiento Islámico del Kurdistán (IMK), según sus siglas inglesas) tiene un asiento en el suspendido parlamento regional kurdo. La Unión Islámica del Kurdistán (KIU) y el Grupo Islámico del Kurdistán (KIG) poseen diez y seis, respectivamente. Lo que sus líderes pretenden ahora es acercar posturas e intentar concurrir juntos a las próximas elecciones, a imitación de lo que han hecho el PUK de Talabani y el Movimiento para el Cambio.

    ¿Dónde hunden sus raíces estos partidos y qué clase de relaciones mantienen con los valores democráticos de aceptación común en Occidente? El conjunto del movimiento islamista iraquí surgió durante los cincuenta, cuando el país estaba todavía subyugado por una monarquía. Los primeros islamistas kurdos, estrechamente vinculados a la Hermandad Musulmana, surgieron en ciudades como Erbil o Halabja. Fue tras la caída de la monarquía y la subsiguiente ampliación del espacio político estatal cuando se hicieron fuertes, en parte como reacción al entonces popular Partido Comunista, visceralmente hostil a cualquier forma de religión. A todos los efectos, la Hermandad proyectó políticamente el sentimiento de agravio de los sectores más piadosos de la población.

    Deriva yihadista

    Durante los ochenta, parte de ese movimiento basculó hacia el yihadismo a la sombra de un nuevo sector de islamistas, definitivamente desvinculado de la Hermandad y agrupado en torno al Movimiento Islámico del Kurdistán (IMK). De esta entidad surgieron tanto Ansar al Islam, que devino en una suerte de filial kurda de Al Qaeda, como los mencionados KIU y KIG. Inicialmente, las diferencias entre estos dos últimos eran sustanciales. El KIG creía en la yihad como forma de hacer política, mientras que el KIU mostraba puntos de vista algo más moderados y jamás armó a sus seguidores ni apadrinó ninguna forma de violencia explícita. Fue también por aquel entonces cuando los salafistas majdadíes comenzaron a fortalecerse gracias al apoyo instrumental que recibían de los nacionalistas.

    En la actualidad, apenas existen diferencias entre ambos partidos, el KIU y el KIG, y todos han renunciado al salafismo yihadista, lo que explica que concurran a las elecciones en igualdad de oportunidades con el resto de formaciones. A juicio de algunos analistas, lo preocupante es que sólo el KIU surgió a partir de movimientos no violentos, lo que permite intuir que en el ánimo de sus líderes permanece todavía soterradas percepciones políticas cercanas al wahabismo más violento, al margen de que, tal y como sucedió, hayan condenado abiertamente al autoproclamado califato de ISIS. Su influencia sobre la sociedad parece haberse concretado en una cultura social cada vez más conservadora y, a menudo, ajena a los valores nacionalistas de su Gobierno.

    Los salafíes más radicales han empujado a cientos de jóvenes kurdos a unirse a ISIS. REUTERS
    Los salafíes más radicales han empujado a cientos de jóvenes kurdos a unirse a ISIS. REUTERS
    Hasta la fecha, se estima que entre mil y mil quinientos kurdos iraquíes se han unido al Daesh
    Hace menos de dos meses, por ejemplo, se detenía al mulá de Suleimania Abdulatif Salafi por casarse ilegalmente con una tercera mujer sin la autorización de un tribunal. De acuerdo a una enmienda de 2008 a la ley kurda, la poligamia se halla prohíbida en el Kurdistán, salvo en aquellos casos excepcionales en que la primera esposa no pueda tener descendencia y autorice a su cónyuge a contraer un nuevo matrimonio. Otro mulá de Erbil tuvo que hacer frente a la justicia tras defender públicamente la conveniencia y utilidad social de la mutilación genital femenina.

    El Gobierno, entre tanto, ha prohibido libros saudíes, ha cerrado emisoras de radio y ha vigilado estrechamente las mezquitas, para cerciorarse de que no alentaban la violencia ni empujaban a los jóvenes a pasar al otro lado del telón islamista de acero. Hasta la fecha, se estima que entre mil y mil quinientos kurdos iraquíes se han unido al Daesh, un número no excesivo, considerando que se trata de un país casi enteramente musulmán.


    Crece la intolerancia

    A juicio de los sectores más secularizados de la sociedad y de las minorías religiosas, lo inquietante en Kurdistán no es la violencia terrorista de inspiración islámica, apenas testimonial dentro de su territorio en comparación con lo que sucede al otro lado, sino lacreciente intolerancia de un amplio sector de la sociedad kurda hacia cualquier forma de diferencia. En 2011, una turba de musulmanes enardecida por las soflamas de un mulá salafí prendió fuego a varios negocios de cristianos de Zajo y de Duhok y en noviembre del pasado año, varios cientos de musulmanes se manifestaron en la misma ciudad contra la presencia de yazidíes.

    A los miembros de esta religión se les prohíbe vender comida en ciertas circunstancias, dada su condición de impuros y blasfemos. Otro ulema salafista les llamó “adoradores del diablo” durante una conferencia pronunciada en 2013 en la Facultad Islámica de Suleimania. El doctor en ley islámica fue arrestado por las fuerzas de seguridad del país, que se defienden como pueden de los intentos de penetración de los islamistas más violentos.

    Dejen de peregrinan a La Meca y destinen el dinero del Hajj a ayudar a los hermanos kurdos que sufren como consecuencia de la crisis”, aseguraba el pasado mes de febrero el ministro kurdo de Asuntos Religiosos, mientras dejaba claro que no iba a censurar las web de porno, tal y como se le reclamaba, a remolque de Bagdad.

    Más pobreza, más Islam

    Lo que los sectores políticos afines a las dos principales formaciones nacionalistas de la región autónoma no mencionan es la fuerte influencia que ha tenido la corrupción y la pobreza en la radicalización de alguno de los jóvenes. Kurdistán está viviendo una crisis brutal, a menudo eclipsada por cuanto atañe a ISIS. Un corralito bancario impide acceder a sus ahorros al grueso de sus ciudadanos; los salarios han caído a un tercio y muchos de los funcionarios pasan meses sin cobrar, mientras el Gobierno justifica las demoras apelando a la bajada de los precios del petróleo, las diferencias con Bagdad y los efectos colaterales de la guerra contra el Daesh.

    “Barzani y Talabani pretenden vender al mundo sus simpatías occidentales mediante declaraciones de intenciones o leyes que después se incumplen por el peso de la tribu en la vida social”, nos dice un confederalista kurdo de Simyar. “A la hora de la verdad, esta es una de las sociedades más opresivas y menos respetuosas con los derechos de las mujeres, y ello incluye, por ejemplo, crímenes de honor que jamás se investigan o que son vagamente tolerados por una sociedad conservadora y basada en la hipocresía islámica. Y ello, por no hablar del matrimonio infantil, la mutilación genital o la situación de las minorías”.

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